Hay noches en las que el cuerpo ya está cansado, pero la mente sigue corriendo. Una taza caliente de manzanilla no es magia, pero sí es un ritual: te avisa que el día terminó y que es momento de bajar el ritmo.
Rinde 1 taza · 7 minutos
Ingredientes
- 1 cucharada de flores de manzanilla secas (o 1 bolsita)
- 1 taza de agua caliente (sin que hierva fuerte)
- 1 cucharadita de miel de abeja
- 1 rajita de canela o una rodaja de limón (opcional)
Preparación
- Calienta el agua hasta que suelte el primer hervor y apaga.
- Vierte el agua sobre la manzanilla en una taza y tapa.
- Deja reposar 5 minutos para que suelte su aroma.
- Cuela, agrega la miel y mezcla.
- Tómala sentada, despacio, con la pantalla del celular lejos.
El truco del día
Lo importante no es solo el té: es el momento. Baja las luces, respira hondo tres veces y toma cada sorbo sin prisa. Ese pequeño ritual repetido cada noche le dice a tu cuerpo que ya puede descansar.
No des miel a bebés menores de un año. Si eres alérgica a las plantas de la familia de la ambrosía o las margaritas, ten cuidado con la manzanilla.
Estas recetas son ideas de alimentación y bienestar. No sustituyen la orientación de tu médico o nutriólogo, sobre todo si tienes alguna condición de salud, estás embarazada o tomas medicamentos.