Basta con oler pan recién hecho para sentirnos, de pronto, en la cocina de la infancia. Los aromas tienen una capacidad especial para despertar recuerdos y emociones.

Una conexión especial

El sentido del olfato está muy conectado con las zonas del cerebro relacionadas con la memoria y las emociones. Por eso un aroma puede traer de vuelta una escena completa que creías olvidada.

Cómo usarlo a tu favor

Puedes crear tus propios rituales de aroma: un poco de canela al cocinar, una vela o flores frescas en casa, el café de la mañana. Asociar un olor con momentos tranquilos te ayuda a regresar a ese estado cuando lo necesites.

Y si hay un aroma que te recuerda a alguien querido, tómate un momento para disfrutarlo: es una forma de mantener cerca a quienes quieres.

Un buen aroma puede abrir la puerta a un recuerdo.